| Las CCAA obstruyen el camino al Banco de España |
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| Noticias - In-Fusion | |||
| Viernes, 13 de Noviembre de 2009 22:20 | |||
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13/11/2009 | Jaime Elias Navarro | Expansion Mientras el Banco de España trata de acelerar en Bruselas las fusiones virtuales, los gobiernos regionales han entrado en una carrera para arrogarse el veto de este tipo de operaciones y ganar control sobre sus cajas de ahorros. Los últimos días están siendo turbulentos para la reconversión financiera de las cajas de ahorros. A la frustrada fusión a tres en Castilla y León (Caja España, Caja Duero y Caja Burgos), que le ha costado un buen enfado al Banco de España, se une ahora la lucha desatada por los gobiernos autonómicos por ganar privilegios en este proceso de reordenación frente al supervisor bancario. El jueves, la Comunidad de Madrid se unía a la de Andalucía al regular su capacidad para conceder autorizaciones a las cajas de su región para unirse a las denominadas fusiones virtuales o Sistemas Institucionales de Protección (SIP). Pese a que el Ejecutivo de Esperanza Aguirre lo ha vendido como un paso adelante para facilitar a Caja Madrid este tipo de operaciones, lo cierto es que pone una condición más a la entidad madrileña para llegar a procesos de integración. Los expertos consultados apuntan que detrás de Madrid y Andalucía van el resto de CCAA, que quieren que su voz sea decisiva en cualquier fusión –pura o virtual– de las cajas de su región. Este anhelo de control regional es especialmente grave debido a que las fusiones virtuales se han convertido en una de las vías ideales para lograr la reordenación del sector financiero en España. Este tipo de integraciones son menos eficientes que las fusiones puras, pero, hasta ahora, conseguían esquivar el veto autonómico a las uniones de cajas. Según la legislación española, los gobiernos regionales tienen la última palabra si una caja de su comunidad quiere fusionarse con la de otra, salvo en caso en que esté en juego la solvencia de la entidad. Por este motivo, las únicas fusiones que hasta el momento se han dado han sido las intrarregionales. Para los procesos de unión interregional, el modelo que se está usando son los SIP (ver gráfico). El frenesí regulatorio por tener la última palabra en todas las posibles fusiones o integraciones va camino de retrasar y modificar enormemente el proceso de reconversión. Mientras, en Bruselas, el Ministerio de Economía y el Banco de España están buscando un acuerdo con la Comisión Europea para lograr un marco de mínimos ante la aprobación de las operaciones de integración de cajas, con especial atención de las fusiones virtuales apoyadas por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), dotado con dinero público. Ante la ofensiva de las Comunidades Autónomas y el poco ritmo que está tomando el proceso de reestructuración bancaria en España, las fuentes del sector financiero consultadas coinciden en señalar que el Banco de España ha decidido aumentar la presión que está ejerciendo sobre las cajas. El presente ejercicio está siendo bueno debido a la buena marcha del negocio bancario. No obstante, los recortes de tipos de interés van a dejarse notar a la baja en la cuenta de resultados de la banca, lo que va a restar recursos para dotar provisiones y dará como resultado un complicado 2010, que podría servir de espita para relanzar el proceso. En el sector financiero esperan que la mala marcha del negocio y la mayor presión del supervisor acaben por limar las reticencias de los gobiernos regionales, que se verían obligados a rendirse ante la evidencia de dejar escapar a algunas de las cajas bajo su control o enfrentarse a las consecuencias de no llevar a cabo una integración. El Banco de España no va a aceptar cualquier tipo de fusión virtual: busca aquellas que sean muy intensas y se queden al borde una fusión. Las cajas que conforman un SIP no desaparecen, pero aglutinan sus servicios de riesgos e informáticos en una nueva entidad financiera, en la que consolidan sus balances. Muchos de los expertos consultados coinciden en señalar de que se trata de un cambio de la naturaleza jurídica de las cajas, que van a contar con un banco que podrían llegar a sacar a cotizar en bolsa o incluso vender. Además, serán proyectos irreversibles para las entidades que lo conforman. Por tanto, cuando se abra será un camino sin vuelta atrás. En este marco, el supervisor bancario está tratando de poner orden al puzzle financiero, una operación a la que España llega más tarde que otros países europeos. Mientras que los países del entorno están ya gestionando cuál será el escenario financiero post-ayudas, en España aún se está planteando el modelo de reconversión, sin que el Frob haya concedido todavía ningún tipo de ayuda. No cabe ninguna duda ya de que 2010 va a ser el año clave del sector de cajas de ahorros. Cajasol y Caja Guadalajara preparan otra ‘fusión fría’ La operación podría cerrarse en breve, aunque Pulido recalcó que, por el momento, no hay nada cerrado. Mientras tanto, desde la entidad manchega reconocieron que estudian «varias opciones», al tiempo que aseguraron de forma rotunda que «nos vamos a fusionar; eso, seguro». Por otro lado, CCOO votará en contra de la propuesta de fusión de Caixa Catalunya, Caixa Manresa y Caixa Tarragona si no se alcanza un acuerdo laboral con la dirección. La nueva caja plantea recortar la plantilla en 1.800 trabajadores y cerrar 500 oficinas de su red.
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